Kill Boy
- Nacionalidad: Alemania
- Año: 2024 | Duración:
- Director: Moritz Mohr
- Intérpretes: Bill Skarsgård, Yayan Ruhian, Sharlto Copley.
Movistar +
Kill Boy es un thriller de acción distópico que rezuma el humor negro de la saga Kick-Ass y sobrepasa la violencia frenética y salvaje de cualquier entrega de John Wick. Vamos, lo que vendría a ser una puta locura de mamporros, disparos, huesos rotos y personajes caricaturescos. Sí, sí… Sé perfectamente que el argumento no es más que una chorrada supina puesta al servicio de una inacabable sucesión de set pieces en la que un enorme Bill Skarsgård revienta a todo bicho viviente que se cruce por su camino, mientras su propia voz en off le va sacando punta a todo el asunto (el protagonista es sordomudo, y por esa razón escuchamos constantemente su voz en off). Pero es que el resultado de esta chorrada me ha parecido tan puñeteramente divertido, que los pocos defectos que pueda tener la película (y los tiene), se los perdono con una sonrisa de agradecimiento en la cara.
Veamos de que va la cosa. Un crío, que ha perdido a su madre y su hermana pequeña en un Sacrificio (un evento anual en el que el Estado captura a 12 de sus enemigos y los ejecuta públicamente en un programa de televisión de máxima audiencia) crece bajo las enseñanzas de un Chamán, que le prepara para convertirse en una auténtica máquina de matar que logre derrocar el reinado de terror de la familia Van Der Koy.
En las horas previas a un nuevo Sacrificio, aquel crío, convertido ya en un adulto con un chaleco rojo que parece sacado del Thriller de Michael Jackson, decide que ha llegado la hora de cumplir con su venganza.
Y eso es todo. El camino nos depara un par de giros de guion más o menos previsibles, y poquito más. Una historia aceptable, que suscita un mínimo interés, y que es la excusa perfecta para la verdadera razón de ser de Kill Boy: el brutal despliegue de violencia, sangre y humor básico, casi infantil, que inundan la pantalla durante las casi dos horas de metraje. Una burrada divertidísima. Las coreografías de lucha son aparatosas, coloridas e intensas. Hay gore, chistes malos, todo tipo de armamento y peleas imposibles en las que el protagonista sobrevive bajo un manto de metralla. Y todo ello aderezado con una estupenda banda sonora que enfatiza, a las mil maravillas, cada uno de las lúdicos y pasados de vuelta combates que salpican constantemente la trama.
Lo dicho, muy poco de lo que quejarme. A lo sumo una villana (Famke Janssen) que no está a la altura de las circunstancias y quizás una duración algo excesiva a la vista del alcance de la historia. Pero son minucias para una película, entre la acción y la comedia, con la que me lo he pasado en grande. Y, cerrando el círculo, la mejor secuencia de Kill Boy es la secuencia final, en la que Yayan Ruhian tiene una presencia muy destacada para el disfrute de todos los que admiramos a este pequeño gran guerrero. Recomendada.Reparto
Pulsa sobre la imagen del actor para ver su ficha en TMDB.







Comentarios
Puedes ser el primero en comentar y puntuar la película ... ¿A qué esperas?